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Productos Financieros

La Hipoteca Solar

Para cumplir las especificaciones acordadas en el protocolo de Kyoto y lanzar el sector solar fotovoltaico español es necesario que el propio sector asimile las instalaciones fotovoltaicas como un producto financiero rentable y garantizado y evitar, en la medida de lo posible, condicionar la viabilidad económica de dichas instalaciones a la concesión de subvenciones y/o financiación a muy bajo interés.

El suministro de paneles, seguros contra robos, paradas, producción, financiación a través de entidades financieras y capital privado son algunas de las garantías que se ofrecen para animar al sector a invertir, y por tanto, a las empresas o particulares a tener unos ingresos crecientes y uniformes, sin correr los riesgos inherentes a toda obra de gran complejidad y elevada facturación.

Si las instalaciones gozan de todas las garantías en materiales, ingeniería, diseño, instalación y gestiones administrativas, así como vigilancia, sistemas antirrobos, telecontrol, seguros, etc., con total seguridad podemos afirmar que las plantas solares fotovoltaicas son una inversión rentable, segura y sin necesidad de subvenciones.

A la hora de adquirir una vivienda (Mercado en claro descenso..., el "Ladrillo, ya no es tan rentable"), mucha es la gente que está contemplando el disponer de una instalación solar fotovoltaica conectada a la red para paliar en parte, con el beneficio económico producido, los pagos de las cuotas del crédito solicitado para pagar la vivienda. Para ello es muy importante saber si será posible disponer de una de estas instalaciones antes de embarcarse en el proyecto.

Las características de la vivienda para poder disponer de una instalación FV conectada a la red serían obtener una superficie plana o una superficie inclinada orientada al SUR geográfico. En el caso de que la superficie fuera inclinada, convendría que la inclinación fuera de 30º con respecto a la horizontal aunque esto último se podría solucionar con estructuras de sujeción.

Por ejemplo:

Si para pagar una vivienda se solicita un crédito de 300.000 €, con un interés del 3,5% a 25 años, esto supone pagar 1.502 € al mes.

Si se pudiera disponer en la vivienda de 140m2 de superficie (orientada al SUR en el caso de tener inclinación), cabría la posibilidad de montar una instalación de 15 KWp. Esta instalación tendría un coste aproximado de 90.000 €.
Así pues, la hipoteca solicitada sería del mismo tipo de interés pero de una cuantía de 390.000 €.

Una hipoteca de estas características supondría una cuota mensual de 1.952 €. Ahora bien, la instalación solar produciría una media en los próximos 25 años de 10.671 €/año. Esto supondría unos ingresos mensuales por la venta de electricidad de 889 €, con lo cual, la cuota mensual se vería reducidad hasta los 1.063 €/mes. Esto supone un ahorro de casi 500 € al mes, o lo que es lo mismo, un 29% de la cuota.

Además de esto, las llamadas hipotecas solares tienen otras ventajas como el saber que se está invirtiendo en energías renovables. Cabe también la posibilidad de obtener una bonificación fiscal en la declaración de la renta del 10% del coste de la instalación y estar exento del pago del Impuesto sobre los Bienes e Inmuebles (IBI), con lo que esta opción de las hipotecas solares se hace incluso más atractiva.

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